/ junio 4, 2021/ NOVEDADES

El presente documento procura dar visibilidad y potenciar un tipo de organización de profunda relevancia para el futuro de nuestra sociedad: Las cooperativas de trabajo que brindan servicios de cuidados.

Las evidencias y fundamentos son múltiples: Las necesidades de atención de las personas están creciendo y complejizándose.

La ONU estima que la población de personas mayores se duplicará para el año 2050 y se triplicará para el año 2100 configurando un escenario global donde el envejecimiento está a punto de convertirse en una de las transformaciones sociales más significativas del siglo XXI.

Aunque existen diferentes maneras de organizar esta provisión de cuidado, es innegable que aún hoy en día esta labor sigue concentrada en la esfera de la familia y es realizada mayoritariamente por las mujeres de manera informal, ocasionando así una falta de reconocimiento económico y social de las cuidadoras.

La OIT expresa que si no se abordan de manera adecuada los déficits actuales en la prestación de cuidados y en su calidad, se generará una crisis del cuidado global insostenible y aumentarán aún más las desigualdades de género en el mundo del trabajo.

Más allá del ineludible rol que debe asumir el Estado a través de políticas públicas que tiendan a dar respuesta a esta problemática, se presenta un inmenso potencial de generación de trabajo digno. Pero para que puedan superarse situaciones de precariedad e inequidad, es imprescindible encontrar soluciones que hagan del sector de la prestación de servicios asistenciales un ambiente de trabajo igualitario y sostenible.

Por ello, el Cooperativismo puede y está asumiendo un rol frente a esta problemática, contribuyendo tanto a la reducción de la pobreza y la inclusión social así como a la ampliación del acceso a derechos a través de nuevos y mejores servicios especiales para quienes los requieren.

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